lunes, 30 de agosto de 2010

Las razas humanas

Las historias de fantasía siempre hablan de diferentes razas que habitaban la tierra. Aparte de los humanos, tenemos los enanos, los elfos, los trolls y demás criaturas con características únicas y propias que las definen entre sí. En realidad, antes de que el primer imperio existiera, el ser humano realmente convivía con diferentes especies de homínidos con las cuales compartían características similares pero con notables diferencias genéticas. Hace decenas de miles de años que la diversidad de homínidos pasó de diferentes especies que habitaban cuevas, ríos, bosques, selvas y desiertos. Algunos más altos, otros más pequeños y otros más los musculosos como neandertales que podrían tomar a un ser humano del cuello y levantarlo con la mano a sólo uno. De todas las especies de homínidos sólo el ser humano sobrevivió hasta nuestros días. Bien podría afirmarse que nuestro cerebro superior fue la diferencia en la carrera armamentista por la supervivencia del más apto, pero existe una posibilidad de que otros humanoides hubieran sido más inteligentes pero sin la capacidad física, social u otra característica propia de nuestra especie que marcara la diferencia entre vivir y extinguirse.
Una vez libre de competencia y con nuevo armamento de piedra, el ser humano pudo expandirse a lo largo del mundo, adaptándose y modificando su cuerpo de acuerdo al ambiente. Con cada descubrimiento el ser humano adquiría nuevas capacidades, entre ellas: La guerra; Funciona de la siguiente manera, tienes dos grupos de personas, los dos poseen armamento y tácticas, al confrontarse, aquel que posea las mejores armas y sea más capaz de usarlas eficientemente será el vencedor, es decir, el que posea la mejor estrategia y pueda aplicarla mejor gana toda la comida, territorios y demás herramientas. Esto fue así de simple hasta que empezaron a surgir los imperios y la cultura.
Cuando los conocimientos empezaron a agruparse en un orden lógico y masivo, fue posible la existencia de los grandes imperios. Enormes grupos de personas con una misma ideología, liderados por un monarca absoluto con creencias bien establecidas, por escrito o labrados en piedra. Creencias sobre su propio grupo, sobre el mundo y sobre aquellos que no forman parte de su comunidad. En el momento en que un ejército arrasa con una ciudad o un pueblo, no sólo se lleva sus vasijas de oro y monedas de plata o las estatuas y monumentos, sino que se lleva parte de su cultura y además, impone su lenguaje, moneda y autoridad en dicho territorio. Al asentarse, este imperio conquistador, en las nuevas tierras, deja también hijos bastardos y en otros casos, hacen su casa y su familia en ese nuevo lugar y si llegase a tener control por un periodo prolongado, eventualmente dicho territorio pasa a ser un híbrido cultural y genético entre el primer grupo que se asentó ahí y aquel que lo conquistó.
Esto ha sido así por miles de años y ha tenido lugar por todo el mundo. También las alianzas y comercio promueven esta mezcolanza genética y cultural, pero eso más bien aplica a nuestros días y aún sigue influyendo la guerra en este proceso.
Así pues, España estuvo habitada y conquistada por los romanos, los árabes, por napoleón y México por los aztecas y luego por los españoles, luego por mexicanos, etc. Aquellos imperios que habitaron los alrededores del mediterráneo se mezclaron, destruyeron y reconstruyeron desde que existen los barcos de guerra y hasta antes. Igual en África, Asia, el Medio Oriente, Oceanía y América, es decir, en todo el mundo.
A pesar de estas mezcolanzas, aún existen notables diferencias físicas que dividen a las personas en lo que hoy equivocadamente llaman “razas”. Y es que, los nuevos estudios antropológicos afirman que estos rasgos que visualmente nos parecen relevantes (el color de piel, la complexión o el número de dedos) es más debido a nuestra visión personal del mundo, es decir, nuestras propias creencias, ideas, cultura y cosmo-visión, que a diferencias biológica y genéticamente significativas.
A un nivel genético, son pocos los genes involucrados en el color de toda nuestra piel, comparados con aquellos que le dan color a nuestros ojos. La mayoría de los genes afectan, de hecho, lo que pasa dentro de nuestra piel, es decir, en el resto del cuerpo no expuesto a la vista (principal órgano de obtención de información). Lo que quiero decir es que, los rasgos biológicos más significativos que podrían decirnos si existen diferentes “razas” de seres humanos no estuvieron visibles a nuestros ojos sino hasta que se decodificó el ADN, que es el instructivo para fabricar a cada especie.
El ADN contiene la información genética de todas las especies y pequeñas variaciones en este pueden hacer la diferencia de un perro a un gato o de un ser humano a una mangosta. Estas variaciones en los genes de los seres humanos no alcanzan para dividir a la especie humana en razas, término en desuso científico. En primer lugar porque se estima que, en cierto punto de la historia evolutiva del ser humano, la población disminuyó a un grado crítico en el que sólo unas pocas familias de homo-sapiens sobrevivieron dejando poca variación genética entre estos antepasados. Lo segundo es por la mezcolanza producto de la guerra y la expansión de los imperios a lo largo de la tierra.
La diversidad cultural actual también se debe a este proceso y es que la variabilidad genética ha permitido la supervivencia del ser humano, ya que con cada generación pasan los mejores rasgos fortaleciendo a la especie en general. La variabilidad que existe actualmente es debido a que existió anteriormente, pues fue un cambio ambiental el que acabó con poblaciones enteras, las cuales, si hubieran sido todas indistintas no hubiera sobrevivido ninguna pues algo que es capaz de matar a un miembro de una especie de la cual todos sus integrantes son idénticos será capaz de acabar con todos miembros los de esa especie. Ahora bien, si dentro de la especie existen variaciones mínimas, aquello que acabaría eficientemente con un integrante de ese grupo no podrá acabar con todos con la misma eficiencia pues no serán todos iguales.
La variabilidad permite la selección natural, la adaptación y la evolución y es debido a esta que los seres humanos han podido sobrevivir y expandirse. A los seres humanos nos unen nuestras diferencias las cuales compartimos todos y que nos obligan, en nuestra propia sangre, a actuar siempre en pro de nuestra especie pues todos, sin importar cuán diferentes aparentemente seamos, somos seres humanos y tenemos parientes en todos los rincones del mundo y esos parientes son el resto de las personas que habitan el único planeta que tenemos.

sábado, 10 de julio de 2010

El efecto Nostradamus, pulpo Paul.

No siendo un matemático, tomo el riesgo de intentar explicar mediante hipótesis cómo es que las predicciones se hacen realidad.
En México, los medios de comunicación masivos difunden la información profética de los mayas, relacionándola con nostradamus y otras adivinaciones famosas, con relación al fin del mundo en el 2012. Diferentes interpretaciones se han hecho a esta predicción, pero en general se entiende que el movimiento de las estrellas y su posición en el cielo señalarán un acontecimiento que cambiará radicalmente la vida del ser humano en la tierra, ya sea porque se extingue, se destruye, se revela un mesías y se lleva a cabo una batalla bíblica por las almas de los cristianos o simplemente un fenómeno que cambiará radicalmente la forma de pensar de las personas.
Este blog rechaza completamente el hecho de que los números tengan efecto en la realidad en que se vive, porque los números son construcciones simbólicas creadas por el ser humano, pertenecen al campo de lo abstracto y sólo afectan al mundo en relación a cómo las personas los interpreten. Es decir, no es que el número “13” provoque mala suerte, sino que el pensar que el “13” tiene algo malvado y al asociarlo con ideas catastróficas, pueden provocar nerviosismo, un rendimiento inferior y causar problemas, como consecuencia. La concepción del tiempo y su relación a fenómenos terrenales es igual: El calendario actual fue creado por los seres humanos basándose en su percepción de la rotación y traslación de la tierra y es variable e imprecisa. Suponer que los números o las fechas tienen efecto en la vida real, sería similar a imaginar que un cuento de ficción puede afectar a la realidad de la misma forma. Pero a pesar de las probabilidades, algunos de estos profetas han acertado en sus pronósticos. Lo cual hace pensar a los creyentes que tal vez posean un conocimiento desconocido o superior con respecto a los números, una capacidad de ver al futuro o una sensibilidad que la ciencia moderna no ha podido explicar. Pero todas estas creencias absurdas se derrumban cuando se contextualiza y esto no sólo aplica a las profecías, sino cualquier tipo de conducta, comportamiento, pensamiento, idea y, por ende, personalidades, sucesos y actos que nos parezcan increíbles. Es sencillo conectar dos sucesos por similitudes. Por ejemplo, yo podría pensar que alguien va a morir en este mismo instante y es posible que sea verdad. Aquí se crea una conexión lógica que justifica una asociación inmediata de la idea y el fenómeno (dije que alguien iba a morir y alguien murió). Como hechos aislados se conectan totalmente, pero si lo ampliamos al tamaño del mundo, la cantidad de personas que mueren al día, en comparación con las veces que alguien ha dicho “creo que alguien va a morir”, daría como resultado cifras aleatorias.
Esto aplica al pulpo Paul, Nostradamus, la Biblia y los mayas. ¿Cómo es que en 4 lugares diferentes, un pulpo, un humano, un libro y una cultura de astrólogos tuvieron éxito al predecir ciertos fenómenos? La estadística lo explica todo y el pulpo Paul es la evidencia más clara. Si tomamos como hecho que no es posible (al menos con la ciencia actual) poder predecir sucesos específicos o importantes sobre el futuro donde las variables sean demasiadas para poder analizarlas con las computadoras actuales, como el fin del mundo o el resultado de un partido de futbol entre equipos de niveles similares, y contextualizamos, todos los resultados atinados tienen sentido. Si tomamos al pulpo Paul, hasta ahora ha tenido un 100% de aciertos; Sin embargo, en otra pecera, seguramente hay otro pulpo que ha tenido el 0% de aciertos; En otra pecera tienen un pescado que logró el 20% de aciertos y en una jaula un loro con un 80% y si siguen agregando animales, sin capacidad de predecir sucesos futuros y que toman una decisión basándose en criterios animales (el color de una bandera, el calor que había en un lado o alguna conducta aprendida o innata), los resultados serían aleatorios en 100% de las veces. Tomando aleatorio o caótico como todo fenómeno cuya cantidad de variables sobrepasa la capacidad intelectual humana de analizarlos en un orden lógico.
En pocas palabras, estos animales eligen al azar y pues, si al azar tomas a un animal su probabilidad de éxito será igual de azarosa. De igual forma, esto aplica a fenómenos más complejos y extraordinarios. Uno de los mejores ejemplos es cualquier conquistador, como Hittler, Napoleón o Alejandro Magno. Todos se salen de la media, si se descontextualiza. Es decir, Napoleón o Hittler, comparados con una persona promedio, iniciaron campañas para la conquista del mundo que los llevó a movilizar miles de personas en guerras sanguinarias. Pero al contextualizar, todo tiene sentido. No se trata de comparar un fenómeno aislado con otro (Napoleón con un granjero común), sino tomar en cuenta el tamaño y la antigüedad de la tierra. Simplemente de los miles de millones de personas que han existido que no iniciaron una campaña por la conquista del mundo, sólo hubo un Hittler, sólo hubo un Alejandro Magno de macedonia. Sus existencias son extraordinarias, pues la cantidad de variables que pueden llevar a que una persona sea un campesino, un rey y un supervillano de la historia son las mismas para cada persona. Existe la posibilidad de que el próximo niño que nazca sea el anticristo, un nuevo hittler o el próximo papa, pero de que vayan a serlo a que se cumpla este pronóstico es cuestión de probabilidades.
Usando este mismo argumento, la biblia y otros libros proféticos carecen de validez pues, al contextualizarlos con la cantidad de libros que han fallado en su predicción, tiene sentido que uno o dos tengan un 100% de éxito en sus pronósticos. Si uno se pusiera a escribir libros proféticos, uno tras otro, basándose en fenómenos irreverentes, probablemente todos se equivoquen pero igual existe la posibilidad de que algunos de ellos acierten en un 100% de los casos, pues no es que dicha adivinación esté basada en visiones del futuro, sino más bien en la imaginación de quién la profirió que depende de su situación geográfica, histórica, social y cultural.

martes, 29 de junio de 2010

La Inteligencia y la supervivencia.

Los astrobiólogos están buscando planetas donde pueda haber vida, incluso en algunas lunas de los planetas del sistema solar. Sin duda, el encontrar cualquier evidencia de vida fuera de la tierra (que no sea la de los astronautas en la estación espacial internacional) sería un descubrimiento que cambiaría la concepción del ser humano y su lugar en el universo, pero lo que realmente sería el descubrimiento más grande de la historia sería que en uno de los planetas exosolares, donde haya atmósfera, agua, tierra, bosques, desiertos y pequeños puntos de luz aglutinados alrededor de los ríos y los mares, se recibieran señales de radio, además de sonidos y, por supuesto, evidencia de una raza inteligente viviendo en otro planeta, con su propia tecnología, que podría ser desde barcos, carretas y lanzas hasta naves espaciales y armas de antimateria.
Los procesos que dieron lugar a la vida en el Planeta Tierra, comparado con la cantidad tan vasta de estrellas y galaxias, hacen pensar que podrían replicarse en algún otro punto del universo. Cuando los biólogos dicen “Nada podría sobrevivir a eso”, se sorprenden con hallazgos de supervivientes en condiciones extremas y se aumentan los márgenes que permiten el desarrollo de la vida y, si en un planeta orbitando una estrella en un espacio oscuro de la galaxia pudo dar lugar a la evolución de seres con la inteligencia suficiente para inventar ciencia y tecnología espacial, seguramente este proceso se repetiría una y otra vez, miles o millones de veces en el universo.
Aunque, de las millones de especies diferentes que habitan nuestro planeta y de las cantidades inimaginables de seres que han existido, sólo una especie ha podido desarrollar satélites y telecomunicaciones digitalizadas, pero le tomó unos 5 mil años de pasar de carretas a caballo a automóviles y sobre la supervivencia de esta sociedad tecnológica no se tiene certeza más que un día llegará a su fin. De todas las increíbles habilidades que posee la biodiversidad, volar, excavar, saltar, ver la luz infrarroja, arrojar veneno, etc. No todas las especies han seguido el mismo camino a través de la selección natural y, en la evolución, pareciera que la inteligencia del ser humano es una habilidad rara como sería la ecolocación de los murciélagos o la visión nocturna de los gatos. Las variedades sobrepasan la imaginación que nuestro cerebro puede crear y, de todas esas variaciones, uno es la inteligencia.
Esta extraña variación en la evolución es necesaria para el desarrollo de la tecnología, pero algo más importante aún sería: El que dicha especie que desarrolle la inteligencia pueda sobrevivir suficiente tiempo como para acumular el conocimiento e inventar la ciencia. De esto, podríamos suponer que pequeños osos podrían estar creciendo en selvas de un planeta en una galaxia lejana y que uno de ellos agarre una roca para golpear una nuez, aprendiendo a controlar una ley básica de la física newtoniana. Pero dicha especie sufre de un fenómeno climático repentino, seguido por un virus que infecta a toda la población y en un tiempo se extingue y jamás llega a inventar, si quiera, el fuego. Tomando en cuenta que es más fácil que una especie se extinga a que descubra los átomos.
Si es así, las probabilidades disminuyen a niveles desalentadores. Sin embargo, nuestro conocimiento nos permite llegar a ciertas conclusiones básicas respecto a nuestro planeta, a nosotros y al universo. Para empezar, los físicos afirman que las leyes de la física nunca cambian y son iguales en marte, en la tierra o en el planeta Gliese 436 b. Además, la inteligencia superdotada de los humanos, como una habilidad, ha garantizado su supervivencia ante el asedio constante de la naturaleza, al grado que si un asteroide o un cometa fuera a estrellarse contra la tierra iniciando una extinción masiva, similar a la que mató a los dinosaurios hace 65 millones de años, el ser humano podría sobrevivir a este desastre (dependiendo del grado…) o anticiparlo para tomar medidas necesarias. Hoy se sabe que la especie que no pueda abandonar el planeta tierra antes de unos cuatro o cinco mil de millones de años está destinada a la extinción, puesto que el sol moribundo rostizará la tierra y arrasará con su atmósfera y todo ser viviente en el planeta. Si nada detiene la tecnología, sólo unos cien años más bastarán para poder colonizar otros planetas y garantizar la supervivencia de la especie más apta antes de que ese fenómeno suceda. En la guerra contra la muerte de las especies, la inteligencia, más que la fuerza, es el factor determinante entre que una especie salte a través de un aro de fuego y otra lo obligue con un látigo a saltar.
A esto, la inteligencia es una habilidad que tienen en cierto grado diferentes especies en todo el mundo y posiblemente en otros planetas. Sólo que antes de que empiecen a disparar transbordadores espaciales todos tienen que empezar sujetando un objeto y golpeándolo contra otro, crear una asociación y aprender de esto. Luego deberán transmitir ese conocimiento de generación en generación, para que pueda acumularse y a aumentar en complejidad, sin que nada detenga ese proceso. Pero de alguna forma ya todos dieron uno de los pasos, muchos animales conocidos aprenden y son inteligentes, pueden recordar y crear asociaciones de ideas, resolver problemas, entre otras habilidades propias del intelecto. Pero aquello que estimuló la aparición de la lógica, el razonamiento abstracto y la curiosidad, es un misterio.

domingo, 30 de mayo de 2010

El empirismo es un escepticismo

La ciencia nace de la filosofía y le añade métodos, técnicas e instrumentos que permiten crear un compendio de conocimientos en un lenguaje común y coherente entre sí. La filosofía empírica ha dominado los métodos de las ciencias alcanzando a descubrir las leyes fundamentales del universo, mas no es el caso de la filosofía, donde aún existen corrientes que se contradicen unas a otras y, desde que existe, nunca ha dejado de evolucionar.
Apoyados por la observación y los métodos cuantitativos es posible hacer predicciones sobre el futuro, recrear sucesos del pasado y replantear la forma en que pensamos. Ahora es posible investigar en lugares donde nunca se había estado: Por encima de los cielos, en el fondo de los mares o en lo profundo de la tierra.
Pero no todos los cálculos son correctos, no todas las observaciones son precisas y, sobre todo, la objetividad es un nivel difícil de alcanzar, aún con los instrumentos más avanzados. El problema surge en que nuestras capacidades físicas e intelectuales fueron desarrolladas para hacer que una especie sobreviva en una época dada en un pequeño planeta.
La instrumentación básica humana, más especializada para agarrar cosas, comunicarse verbalmente, resolver problemas sencillos, recordar algunas cosas, correr a tal velocidad o saltar con tanta fuerza, no está hecha para explorar el espacio o la luna. Esta es la primera gran limitación de la observación empírica: El cuerpo no está capacitado para percibir todo lo que se tiene enfrente.
Gracias a los instrumentos científicos, como el Hubble o los aceleradores de partículas como el LHC, cuyos descubrimientos están redefiniendo nuestras concepciones sobre el universo y sobre nosotros mismos y fuera de aclarar dudas o responder preguntas, la ciencia abre la puerta a nuevas y más difíciles interrogantes. Y al resolver estos enigmas, se desarrolla más tecnología y se acumulan más conocimientos, lo cual se usará para investigar los misterios que vayan surgiendo.
Los empíricos afirman que la realidad está definida por aquello que podemos experimentar a través de nuestros sentidos. El problema es que antes de ser, pasan por un filtro de subjetividad producto del cerebro, que distorsiona la información recibida y el resultado, la experiencia, es una versión diferente a la realidad.
Nuestro cerebro, debido al aprendizaje, puede llegar a distorsionar la información radicalmente, alcanzando grados de ver el color “negro” en vez de el “blanco”. No ver ciertas cosas, ver cosas de más, etc. Por lo que la experiencia de nuestros sentidos es mucho menos certera de lo que se pensaba. De hecho, parece ser que lo que se sabe del universo y de su funcionamiento es cada vez menos. Esta predicción, mientras más se más me doy cuenta de que no sé nada, ya se había hecho antes y es tan cierta hoy, como fue al escribirse.
Pero si ha de existir alguna certeza que hoy la ciencia ha fundamentado con creces, usando los métodos empíricos, es aquel de “pienso y por lo tanto existo”, cuyo valor es universal por lo irrefutable de su lógica, a lo cual se le añade el “Aunque no todo lo que pienso es correcto”.

lunes, 18 de enero de 2010

Comunidad del Orgullo Nerd de PouKii Presenta:


El Manifiesto Nerd de PouKii

El año es 2010. Planeta tierra. La ciencia y la tecnología siguen avanzando y un nuevo orden social comienza a surgir de lo que era antes un mundo de maquinarias que usaban engranes, motores de acero y aceite hidráulico. Estas tecnologías se han tornado primitivas para los nuevos estándares y su complejidad ha alcanzado niveles nunca antes vistos. Cuando en la antigüedad se necesitaban personas rudas y musculosas que no les importara la suciedad, la comodidad y cuyo valor en la sociedad consistía en su fuerza física como mano de obra, hoy en día se necesita de gente inteligente que maneje y construya los dispositivos que están cambiando la forma en que experimentamos la realidad.

Pero el alcanzar estos niveles de conocimiento tecnológico y científico no es de un día a otro. Se necesita esfuerzo constante e interés en estas áreas que antes de este manifiesto eran socialmente inaceptables. Ahora es un orgullo ser un Nerd por lo siguiente:

1.- Cuando tus maestros o tus papás te dicen que dejes los videojuegos porque no llegarás a ningún lugar en la vida, recuérdale que Richard Garriott, el sexto turista espacial, es un magnate diseñador de videojuegos y tiene más dinero del que tus maestros y padres, juntos, ganarán durante toda su vida.

2.- La paradoja de la ciencia ficción es que es ficción hasta que no se vuelve ciencia real. La cuestión es que si lo puedes pensar, si lo puedes imaginar, seguramente la ciencia lo hará posible en un futuro. Sigue viendo ciencia ficción, que será la realidad del mañana.

3.- Mientras los vivales ejercitaban sus músculos en el gimnasio, tú ejercitabas tu cerebro con libros de matemáticas, resolviendo problemas en videojuegos, llenando tu cerebro de conocimientos. Ahora que las mejores universidades te abrieron sus puertas y seas brillante y exitoso necesitarás muchos albañiles que construyan tu mansión.

4.- ¿Futbol Americano? ¿Soccer? Nunca llegarás a nada con los deportes a menos que le dediques tu vida a eso y aún así, la competencia es tan difícil que la meta de estos juegos es el puro competir y tu gloria durará hasta los 30 años, ponle 35 máximo, además podrías morir por un corazón engrandecido antes. A la ciencia le puedes dedicar tu vida entera.

5.- Los frenos y aparatos dentales te causarán molestias, pero quiero ver que alguien ponga su puño en esos alambres. Son varias inyecciones en el ombligo contra el tétanos. Además ¿Quién tiene los dientes perfectos ahora?

6.- En tus sueños salvas princesas, sobrevives a Apocalipsis zombies y destruyes estrellas de la muerte. Las demás personas sueñan que van a la escuela o al súper.

7.- Eres mejor que tus hijos jugando videojuegos, sabes más de computación que tus papás y puedes darle lecciones de física a tu maestra.

8.- No te van a contratar por tu peso, tu peinado o por los granos que tengas sino por tu coeficiente intelectual. Así que puedes comer los gansitos que quieras, puedes dejarte el cabello, la barba larga, usar camisa hawaiana y en tu trabajo habrá una cafetera, Internet, aire acondicionado y baños limpios.

9.- Exploras el universo con los telescopios del tamaño de un edificio, analizas gigantescas bases de datos con supercomputadoras, buscas vida en otros planetas, viajas en el espacio, resuelves los misterios y enigmas que miles de millones no han podido en toda la historia de la humanidad. Tú inventaste los dispositivos que todo el mundo quiere y cuando los tengan ya estarás trabajando en el siguiente.

10.- No rindes culto a ninguna religión, la ciencia ha refutado la espiritualidad y prefieres dedicarte a las cosas que si existen y sirven.

miércoles, 6 de enero de 2010

La iglesia contra el Estado, ante los matrimonios homosexuales con posibilidad de adopción.

Ante la aprobación por miembros del partido de centro-izquierda mexicano, el PRD, en la asamblea de la ciudad de México de los matrimonios entre homosexuales con posibilidad de adopción, la iglesia ha tomado una posición que revela sus intenciones, hace cuestionar sus propias bases y nos da una idea de la visión del mundo que esperan.

El Estado Mexicano, como herramienta, busca garantizar la convivencia entre las persona a base de contratos legales justos. Uno de estos es el matrimonio. Dadas las condiciones de tiempo, dinero y otros servicios que suponen la crianza de un hijo, el matrimonio se creó para que una madre pudiera criar a un hijo bajo el cuidado del padre. Este es el concepto de familia nuclear que todos conocemos y que viene existiendo desde hace cientos de años.

El Estado Mexicano es laico. En teoría, las personas bajo el estado Mexicano deberían poder convivir sin importar sus ideologías religiosas. Podrían realizar sus rituales o pensar y expresarse en la forma que quieran, siempre y cuando cumplan con las condiciones que plantea El Estado. Ante esto, la iglesia católica puede realizar matrimonios, bautizos y demás rituales, ya que no rompen ninguna regla.

Pero la iglesia católica tiene prohibida su inclusión en la política mexicana, bajo el principio de que la iglesia católica puede hablar y actuar sobre sus ideologías religiosas, pero no debería mostrar interés en cuestiones “terrenales” dado que no son de su interés, como la administración del dinero o la educación, etc. Pueden, por derecho, intercambiar opiniones entre sus miembros pero no pueden tratar de invalidar leyes de el resto de los Mexicanos porque no comparten la misma ideología al respecto. Es decir, el estado Mexicano reconoce los matrimonios de los Mexicanos, La iglesia católica reconoce los matrimonios de su iglesia, pero la iglesia no puede querer cambiar las leyes de México para ajustarlos a su visión del mundo. El equivalente sería que El estado Mexicano modifique las leyes de la iglesia, por ejemplo, para hacer que la iglesia católica valide por sus leyes los matrimonios católicos entre homosexuales.

El interés de la iglesia católica es con sus seguidores, que por su voluntad aceptaron formar parte de esa iglesia. Pero no pueden amenazarlos para hacer que voten o no voten por un partido político o para que aprueben o quiten leyes de todos los Mexicanos. Es como si El Estado le quitara el acceso al agua o la luz eléctrica a una persona porque se unió a la iglesia católica.

El interés del estado es con los ciudadanos, las personas que viven en el país, debe garantizar su convivencia sin importar ideologías religiosas y para esto, dada la naturaleza dinámica del mundo, debe ir modificando y actualizando sus modos de acuerdo a las nuevas situaciones y condiciones económicas, territoriales, climáticas y demás. Por ejemplo, ante los problemas de cambio climático, el estado modifica sus regulaciones para reducir la cantidad de contaminantes emitidos por fábricas, vehículos, etc. ya que los efectos de un cambio climático perjudicarían la convivencia de las personas.

Así pues, si una persona desea tener un hijo, el estado provee la posibilidad de adoptar, sin importar preferencias sexuales. Pero nos presentamos ante la misma condición. Para una persona, el tener un hijo es un costo económico y, básicamente, de mano de obra invertida en su crianza, por lo que el apoyo de otra persona sería ideal. El problema es que la legislación anterior decía que un matrimonio, es decir, este contrato legal hecho para facilitar que una pareja críe un hijo, era exclusivo para una pareja constituida por un hombre y una mujer. Esto excluía a una parte de parejas del mismo sexo que desean criar a un hijo.

Además, sin necesidad de un hijo, el matrimonio le permite a una persona el acceso a ciertos derechos y beneficios. Por ejemplo, en caso de un accidente, si se necesita hacer alguna operación de emergencia, en muchos casos se pide la autorización del pariente más cercano, el cual puede ser la esposa, lo padres o el tutor legal. Pero una pareja que ha vivido junta por años, no podría opinar en estos aspectos porque legalmente no tiene ninguna responsabilidad, derecho o contrato con la otra, es decir, no tienen un parentesco sanguíneo, no están casados, etc. Esto, en el caso de las parejas homosexuales, no es porque no lo deseen sino porque las leyes no lo permiten y esto podría llevar a muchas consecuencias adversas que no facilitan la vida de este grupo de mexicanos.

La iglesia católica no tiene la misma visión que El Estado Mexicano, donde las personas pueden pensar libremente. Ante la iglesia católica sólo existe una verdad y pensar y actuar de forma diferente llevará indudablemente a castigos divinos. Esta visión totalitaria de “Si no estás a favor de Dios, estás en su contra” es válida, seguimos con que las personas en México deberían poder pensar como deseen, como institución religiosa tienen poderes religiosos para castigar a sus integrantes, como la excomunión, por actuar en contra de sus intereses espirituales. Pero no pueden querer imponer sus reglamentos e ideologías al resto de el mundo. Después de todo, la sociedad está constituida por acuerdos entre personas por su voluntad propia, no por imposición. La iglesia, al querer imponer sus ideologías, manipula las leyes de México y utiliza las herramientas del estado, como es la policía, el ejército, etc. Para imponer por la fuerza su forma de pensar, el ejemplo ideal sería el del aborto. Como forma de pensar, se puede o no estar de acuerdo, pero la iglesia católica tiene un punto de vista rígido e intolerante al respecto, por lo que utilizan su influencia desde las iglesias, desde los comunicados del arzobispado, el colegio de abogados católicos, el grupo conocido como “El yunque” y propaganda política para hacer que las personas voten a favor o en contra de leyes de su interés, pero que perjudican al resto de personas que no piensan igual y que son minoría. Como minoría era Copérnico en sus tiempos.

Así, cuando el Cardenal Norberto Ribera, Arzobispo primado de México, califica estas legislaciones como “embates del maligno que no van dirigidos sólo contra la Iglesia, sino contra los principios y valores de la familia”, técnicamente está acusando al Estado Mexicano de servir al mal.

Insisten que la homosexualidad “no es natural” y lo que no es natural contradice las leyes divinas de Dios y responden al mal. Este último argumento es cuestionable, no sólo por los descubrimientos de homosexualidad entre otros animales que incluyen los más inteligentes del mundo como los chimpancés, los delfines y otros mamíferos e innumerable cantidad de insectos y otros animales, sino que muchos hombres que forman parte de la estructura fundamental de la iglesia se les prohíbe el tener una pareja heterosexual, contraer matrimonio y tener hijos.

Otros ejemplos de actos que están en contra de la naturaleza que lleva a cabo de manera ritual la iglesia católica son: El ayuno, la prohibición de la masturbación y en casos más extremos (recordemos que la iglesia católica es a veces más conservadora y otras veces no tanto), la prohibición total de las relaciones sexuales sin fines de reproducción y de realizar diferentes procedimientos médicos. Ya que afirman que estos no son de origen natural y por ende, divino. Es decir, que son en esencia malignos.

Además, no sólo en su actuar de hoy existe evidencia sobre el tema de lo que es y no es natural. Ya que, entre sus creencias, existe la resucitación de los muertos, el caminar sobre el agua, la inseminación divina, transformación de la materia, teletransportación, fuerza sobrehumana y más.

Los científicos que utilizan metodologías empíricas y que buscan patrones, relaciones y evidencias que refuten o comprueben sus hipótesis se les debe el estudio de la naturaleza física donde vivimos. Los teólogos que basan sus pensamientos en las escrituras se les conceden el estudio de sus deidades y todo aquello de origen divino. El estado se encarga de regular la sana convivencia, pero es evidente que la iglesia católica en México no acepta la existencia de otras formas de pensar y desea imponer su ideología, aún contra el menester del Estado.