jueves, 12 de noviembre de 2009

La vida en otros planetas.

En la ciencia ficción es un hecho la existencia de civilizaciones enteras de organismos complejos multicelulares que han desarrollado su cultura por milenios y gozan de los privilegios de una tecnología superior comparada con nuestras primitivas máquinas, literalmente a miles o millones de años luz.

Por un tiempo se pensó que el planeta tierra una curiosidad en el espacio, otro ejemplo más de la majestuosidad de los dioses, actualmente nuevas tecnologías hacen posible el identificar planetas en otras partes de la galaxia a miles de años luz. Hoy en día, los astrónomos y físicos están más interesados en buscar planetas que en estrellas, pero en realidad no es por el pedazo de roca, no es clasificar un objeto más volando alrededor de nuestro sistema solar, buscan planetas que cumplan las condiciones apropiadas estimadas para el desarrollo de la vida.

La vida se ha descubierto en los sitios más extremos de la tierra, de hecho los elementos básicos para hacer la vida son abundantes en el universo. Las condiciones atmosféricas, químicas, climáticas y planetarias para que se desarrolle materia orgánica son muy probables que tengan lugar en millones de planetas, cometas y otros astros. Esto es bien sabido por la ciencia, desde esa perspectiva sólo quedan pocas cosas que investigar, sin embargo los científicos siguen buscando planetas parecidos a los nuestros y los han encontrado.

Los planetas terrestres son planetas orbitando estrellas en sistemas solares que se parecen a la tierra y cada día se van documentando nuevos planetas con estas condiciones. Existen clasificaciones para planetas, en base a las últimas observaciones. Pero insisto, no son los planetas lo que los científicos buscan. El descubrimiento que revolucionaría la manera de entender nuestro universo, nuestra cultura y a nosotros mismos.

Se hace el siguiente razonamiento. Si el universo es tan grande y en un pequeño sol, que parecería seleccionado aleatorio, existe un planeta con las condiciones para generar vida, conservarla y dejar que esta evolucione de tal forma que desarrolle cultura y ciencia y filosofía, entonces ¿Por qué en otra parte del espacio no podría haber algo así? Con el conocimiento del tamaño del universo, se estimó en aquellos tiempos que existían por lo menos varios millones de civilizaciones en todo el universo. Ahora los científicos son menos optimistas, pero menos no significa poco a niveles galáctico por lo que ahora se calcula que en el universo hay cerca de un millón de civilizaciones existiendo en este mismo momento. Pero al seguir hablando de cantidades galácticas surgen algunas revelaciones: Nuestra cultura y nuestra ciencia tiene unos miles de años, el universo tiene miles de millones de años y no se sabe cuántos años más podremos habitar la tierra. Así pues, si en un millón de años otra civilización apuntara sus telescopios hacia nuestro planeta, tal vez encuentre algunas selvas o parajes congelados, pero no habrá rasgos de que alguna vez existió una civilización ahí. Los seres humanos, desde la tierra, no han podido definir si en Marte existió vida alguna vez y lo tenemos junto a nosotros.

Entonces, si miras al espacio estarás viendo la creación de la vida, la extinción, la evolución, el ascenso y caída de imperios, el nacimiento del arte y la tecnología y su destrucción inminente. Y de las miles de civilizaciones que existen, existieron y están por existir, nosotros somos una de ellas.

domingo, 8 de noviembre de 2009

La madre Naturaleza

Hoy en día mucha gente cree en la madre naturaleza, no es vista como una deidad pero como un cierto orden o ejemplo de perfección, salud, balance, vida, armonía, como algún tipo de espiritualidad por los seres vivos y la belleza de los paisajes y complejidad del universo, una virtud de la cual gozaban los pueblos de la antigüedad y los animales y muchas referencias más a aquello que no ha sido creado por el ser humano. Pero esta interpretación filosófica es más poética que acertada, tanto como si dijera que la muerte misma es la que da vida y los dioses son los que las quitan.

El balance que existe en la naturaleza es comparable con aquel que hay en las gotas de una cascada, una fuerza enorme mueve caóticamente un objeto que cambia de forma y se agrupa y se destruye entre sí hasta caer al piso. La idea de que existe un balance en los ecosistemas viene de las viejas creencias naturistas, incluso antes de charles Darwin. En aquellos tiempos se creía que había tantos animales y el mundo era tan grande, que simplemente el concepto de “extinción de una especie” no podía existir. Pensaban que si mataban muchos animales en algún lugar, se reduciría su población pero nunca pensaron que podrían acabar con ella. De este tipo de pensamientos surgió la idea del balance entre los animales que comen plantas y los depredadores, las bacterias, etc. La vida allá afuera no es precisamente el paraíso, muchos los animales realmente pasan un mal rato viviendo en su hábitat natural, teniendo que pasar hambres, enfermedades, cambios climáticos, etc. Es una lucha por la supervivencia y sólo los más aptos sobreviven, pero hablamos de luchas encarnizadas de especies que tienen que matar a otras para sobrevivir todos los días, pero más que una lucha, es la guerra más grande que se ha visto, una guerra que jamás se podrá ganar, si pudiéramos contar el número de animales que mueren todos los días en manos de otro, otros que se salvan pero pierden una extremidad o que simplemente mueren por heridas infectadas, enfermedades, carroñeros, relámpagos, tormentas, temblores y cuántas calamidades puedes pensar.

“La naturaleza” no es dadora de vida, es cruel, odia a todos los seres vivos y hace hasta lo imposible por acabar con la vida en la tierra. Al menos 5 extinciones masivas en la historia de la vida en la tierra son prueba de esto. Hace 65 millones de años, los dinosaurios eran la cúspide de la evolución, animales avanzados y especializados, maravillosas criaturas dignas de admiración y temor y un buen día, PUM. Un meteorito descomunal sale de la nada, se estrella contra la tierra, explota y vuela en pedazos a los dinosaurios gigantes de la faz de la tierra. ¿Disfrutas del clima ahora? Puedo jurar que es mera coincidencia que haya un huracán a unas horas de aproximarse a la costa, pero menos mal que no vivimos en las glaciaciones periódicas por las que pasa la tierra o aún menos mal que no vivimos al final de una glaciación, donde todas las especies que sobrevivieron adaptándose al frío mueren por el calor. Pie pequeño en busca del valle encantado es el más adorable ejemplo de cómo nos quiere la naturaleza.

Lo más interesante de todo es el culto hacia la naturaleza, manifestado principalmente por el amor a los árboles (de ahí el término “abraza árboles”) y los animales, como si el ser humano fuera divino, artificial o mítico. Hay manifestaciones de indignación ante la deforestación, la caza de animales y el uso de pieles en la cultura popular y extrañamente no nos cuestionamos mucho nuestro lugar y responsabilidad con respecto a los demás animales. No somos dioses míticos como en los cuentos épicos griegos o Conan o La Biblia, no venimos a salvar al mundo ni tampoco estamos lastimando la divina naturaleza. Los animales pelean entre sí para preservar su especie, como los leones: Cuando un macho toma el control de grupo de leonas, a sangre fría y sin pensarlo 2 veces mata a todas las crías, ya que no son sus hijos y no desea que sobreviva la descendencia de otros machos. También muchas especies de insectos y plantas arrasan con bosques enteros y pelean encarnizadas batallas por territorio, comida, hembras, estatus, poder y en ocasiones sin razón aparente. Gracias a la ciencia, la diplomacia y el comercio, nos hemos salvado de la extinción. Pero si a corto plazo no hayamos como detener un meteorito gigante, a mediano no encontramos como colonizar otros planetas y a más largo (unos 3 o 4 mil de millones de años) irnos a otro sistema solar, nuestra especie, homo sapiens sapiens, está destinada a la extinción y a diferencia de las graciosas focas blancas, green peace no podrá salvarnos.

Así como no se han podido salvar las miles de especies que se han extinguido por la mano del ser humano, cientos de pueblos antiguos han sido eliminados por la “madre naturaleza”. Y no hay que irnos de Pompeya hasta krakatoa, si dejamos la moral, los valores y los prejuicios, tomando en cuenta que estos son aprendidos por medio de la cultura, en la naturaleza sobrevive el más apto, si un pueblo no pudo sobrevivir al asedio de otro, el pueblo ganador obtiene todo, su descendencia continúa, sus hijos serán tan fuertes e inteligentes como ellos y así la humanidad avanza. En tiempos de las leyendas los que sobrevivían eran aquellos héroes que con sus espadas cortaban las cabezas de sus enemigos, ahora la ciencia y la tecnología, enfocados a la calidad de vida de las personas, definen el poderío de las naciones. Recordemos a los mayas, grandes admiradores de las estrellas y matemáticos, talaron millones de árboles para construir sus pirámides (leña para hacer material), luego tuvieron problemas climáticos y ahora están cerca de la extinción como cultura.

Vida y naturaleza, existe tanto amor entre estos dos actores como aquel de los bandos enemigos durante una guerra que durará por toda la eternidad y donde ya se sabe quién es el ganador: Aquel que tiene un poder del tamaño del mundo o algún poder extraterrestre como un meteorito, radiación, agujeros negros, choques galácticos, etc… Lo importante es que “la naturaleza” no sólo se limita a los bosques con animalitos sino también a los astros, las estrellas, todos con un toque de misticismo y belleza. GUERRA DE LAS GALAXIAS. Las estrellas nacen, crecen, mueren, envejecen, se mueven, no evolucionan ni tienen ADN (hasta donde se sabe), pero en sí son explosiones, los planetas son polvo y gases acumulados y el resto (la mayor parte) ni se sabe qué es, tal vez todos los cálculos estén errados, quizá he divagado demasiado o estoy muy viejo y cansado, pero la naturaleza dejó de ser nuestra amiga cuando intentó aniquilar a nuestra especie una y otra vez. Si tanto respeto se tiene por la naturaleza, pongamos a un grupo de hippies abraza-árboles a sobrevivir en un ambiente creado “naturalmente” (como un bosque o la selva) y luego a otro de ingenieros y doctores en un ambiente creado “artificialmente” (como un laboratorio en una ciudad). El que sobreviva más años gana, nadie se mata entre sí, la naturaleza decidirá quién saldrá victorioso.

Los paisajes son bonitos, algunos impresionantes, los animales simpáticos, las plantas interesantes, pero la naturaleza es un concepto seudo espiritual del new age que limita a la investigación, al desarrollo de la ciencia, la tecnología, la supremacía del ser humano y nuestra supervivencia como especie.

lunes, 2 de noviembre de 2009

El orden lógico del universo


Desde que se conocen las paradojas, el orden lógico y perfecto del universo ha sido cuestionado. Pero realmente no hay nada que sea más exacto que la lógica, todo en el universo se puede cuantificar y aún si no tenemos las herramientas para hacerlo ahora, si nada detiene el desarrollo de la ciencia, la tecnología se encargará de hacerlo. Por ejemplo, antes de la existencia de los rayos láser no se sabía la distancia exacta de la tierra y la luna y ahora sabemos que es variada y en promedio supera a los 300,000 kilómetros.

Es muy interesante hablar de los astros y de las matemáticas, no hay duda de que la física y la astronomía son la mejor explicación. Los cálculos no fallan. Cuando Einstein trataba de comprobar su famosa teoría de la relatividad, se fijó en algo curioso respecto a la órbita de mercurio, simplemente su movimiento era extraño y no había una explicación para esto, el hecho era que la órbita de mercurio estaba mal calculada y la razón de ese mal cálculo era la prueba de su teoría, las observaciones estaban distorsionadas por el efecto de la gravedad del sol, la gravedad también afectaba a la luz. La lógica tenía sentido, sin duda los que calculamos podemos cometer errores y cuando esto pasa, generalmente es por el mal uso de la lógica.

Cuando el cálculo es correcto, no hay margen de error, no hay lugar a la equivocación. Es como si el universo estuviera organizado de una forma lógica y nosotros, con nuestra pequeña mente, seamos capaces de entenderlo aunque sea en una forma sintetizada y comprimida. He ahí que nuestros cálculos tendrán un margen de error, nuestras habilidades cognitivas son superiores pero limitadas. Pero todo es evidencia de la lógica, de las matemáticas y las probabilidades. De hecho, somos el resultado de la probabilidad.

La selección natural, la evolución y nuestra existencia son consecuencia la aplicación de las matemáticas. Dos principios lógicos lo explican mejor y sin contradicción:
1) Básicamente, la biología es una forma de macroquímica, explicamos el funcionamiento de los organismos en base a reacciones de la química y la física, ciencias que usan las matemáticas como sustento. Este razonamiento lo hizo Darwin alguna vez: si nos ponemos a observar una célula, no es más que una serie de reacciones químicas y físicas. Están hechas de compuestos químicos complejos (ácidos, aminoácidos, proteínas y lípidos) y estas, a su vez, están compuestas de moléculas. En sí, la vida parece ser el resultado de la interacción entre moléculas, partículas, energías, como el resto de los fenómenos en el universo. Entonces, si nos remontamos al pasado y el origen de la vida, los primeros vestigios de vida debieron ser la combinación exitosa de ciertas condiciones respecto a la física y química del lugar del evento.

2) Otro principio lógico que explica nuestra existencia y que comprueba la evolución, tal como la extraña órbita de mercurio explica la teoría de la relatividad, tiene que ver con las probabilidades. La tierra cambia a medida que se traslada por el espacio y rota. Las condiciones que dan lugar al origen de la vida son muy especiales, hablando de probabilidades, no hablaré de ella pero pongámoslo así: De todos los planetas y lugares que hemos explorado, sólo en la tierra hemos encontrado vida. El chiste es cuando tomamos en cuenta la edad del planeta, que son más de 4 mil millones de años. Según la evidencia más actual, tuvieron que pasar mil millones de años para ver los primeros vestigios de microorganismos. Y tuvieron que pasar otro par de miles de millones para que surgieran los organismos un poco más complejos. Las probabilidades aplicadas a niveles del universo hacen que básicamente todo lo que podamos imaginar sea posible, porque empezamos a manejar números que pasan de nuestra capacidad mental. Siguiendo el origen de la vida, pongamos 2 piedras, una está más cerca de la playa que la otra. La que está más cerca terminará, antes que la segunda, por ser pulida por el constante azote del mar. Pongamos dos planetas, uno es más grande que el otro. Al planeta más grande le chocarán más asteroides. Así podríamos irnos al momento del origen de la vida, la probabilidad y el tiempo favorecen al más apto, sea este un animal, planta, roca, planeta o soluciones en un frasco. La evolución no es más que aplicar la selección natural con ayuda del tiempo.
Una membrana le dio superioridad a una bolsa de fluidos de mantener dichos fluidos dentro de ella y un núcleo le dio superioridad a otra y juntas fueron superiores que aquellas que no lo tenían, pero murieron por no tener cómo obtener energía o porque se les acabó, pero otras que acumulaban energía sobrevivieron (no fue así, pero estoy hablando hipotéticamente como ejemplo), hoy sobrevivieron las que fueron favorecidas por las condiciones ambientales. Adaptación. En miles de millones de años. Somos la combinación de fenómenos físicos que se volvieron más complejos (compuestos químicos), que se volvieron más complejos (biológicos) que se volvieron más complejos y así hasta que hoy por hoy tenemos un cerebro.

Hay otras formas de orden no lógico de entender el universo, de hecho, podemos entenderlo como queramos, pero si creemos en que al tomar un medicamento que funciona al 99% de las personas para curar algo que yo tengo, si creo que los aviones vuelan por la propulsión a chorro y la interacción con las alas y si podemos predecir el clima con ayuda de los cálculos, entonces es difícil decir que la lógica no funciona. Se pueden hacer miles y miles de teorías, pero a fin de cuentas, a la hora de “hacer cuentas” la lógica y la ciencia van ganando la batalla por la supervivencia. Si hoy por hoy estamos vivos, es gracias a nuestra capacidad de hacer deducciones lógicas, no porque seamos fuertes, ágiles o tengamos el tipo de piel adecuada. El desarrollo de la inteligencia nos dio superioridad evolutiva con respecto a nuestros antepasados y si somos lo suficientemente inteligentes como para resolver el resto de los problemas de la humanidad, aquellos que nos causan la muerte o que ponen en peligro nuestra existencia como especie, tal vez en un futuro muy loco seamos capaces de tener control no sólo de nuestro destino, sino también de todo el universo. La ambición de una especie, si desea sobrevivir eternamente, será convertirse en dioses.

martes, 27 de octubre de 2009

El origen de las especies.


Darwin no habló del origen de la vida (no en un sentido explícito), de contradecir a la poderosa iglesia, sus descubrimientos habrían sido insultados y hoy en día tendríamos un razón más para sentir vergüenza. Definió los principios mediante los cuales existe la diversidad de especies que conocemos, plantas, animales, todo. Mucha gente justifica su creencia en un ser todo poderoso porque dicen que sólo un dios pudo haber creado toda la naturaleza. Darwin no era un dios, pero realizó varios descubrimientos y todo comenzó con un viaje.

Al observar diferentes entornos, costas rocosas, selvas, islas... Comenzó a observar que las especies parecían haber estado hechas para sobrevivir en dichos entornos. En las cuevas no crecen plantas porque no hay luz solar, no hay peces en el desierto porque necesitan respirar bajo el agua, nada muy profundo, puras observaciones simples. Pero siguiendo esta línea de conocimientos, empezó a ver que algunas especies se parecían mucho, más bien demasiado, a otras pero con pequeños cambios. Descubrió que varias aves en realidad eran la misma especie pero con pequeñas variaciones (unos pinzones con picos diferentes). Estas variaciones se debían a que vivían en islas cercanas pero con faunas diferentes. Como si cambiaran para sobrevivir. Juntando estas dos ideas tenemos la siguiente aserción: Si hay un cambio en el medio ambiente y una especie no se adapta a este, esta especie morirá. Por lo tanto, las especies que cambien podrán procrear y aparecerán más de esta especie. Suena todo muy lógico, pero es algo más profundo de lo que nos imaginamos. Con ayuda de sus amigos geólogos, en aquellas épocas se investigaba respecto a la tierra que cambiaba, los desiertos, la montañas, los ríos mares, todo parecía moverse y las selvas, los bosques y la fauna se adaptaba a esta. La que no se adaptara moriría.

¿Pero cómo se da este proceso? Todo comienza con una pequeña mutación en uno o más genes, una mínima desviación entren los planos que dicen cómo será un organismo completo. Nada muy grande, una cría nace con un poco de pelo sobre la cabeza y al exponer su piel menos al sol puede salir más de la cueva, pasar más tiempo comiendo bayas, siendo más saludable y criando más hijos que aquellos que no podían estar mucho tiempo fuera porque su piel sensible se quemaba bajo el sol. Tal vez en aquella generación la ventaja no era tan grande, pero definitivamente le iría un poco mejor. Esto haría que sus hijos les vaya todavía mejor en la lucha por las bayas, pero sus nietos y sus tataranietos y toda su descendencia irá aumentando su ventaja en la medida que dicho factor se fortaleza cada vez que van quedando menos criaturas sin cabello y aquellas con más cabello son los más saludables y sobreviven y se aparean felizmente entre ellos. Es la selección natural, pura estrategia. Sun Tzu diría que, aquel que sea más habilidoso será el último sobreviviente. Y otra es “Lleva a tus hombres a una situación de la cual no puedan salir con vida y lucharán con toda la fuerza de su corazón”. La vida es una lucha por la supervivencia y las especies que no se adaptan a los cambios mueren. Por cierto que, dicha adaptación a los cambios del medio ambiente es lo que se conoció en aquellos tiempos como EVOLUCIÓN. Una teoría loca que explicaba a los dinosaurios, excelentes criaturas que no supieron adaptarse a una catástrofe a nivel mundial, casi nada. De repente todo se empezó a unir. La selección natural, evolución, cambios ambientales. Es la forma en la que funciona la naturaleza.

Conociendo los mecanismos básicos, se puede empezar a utilizar dichos conocimientos para teorizar, para querer saber más. Digamos que se entiende cómo es que un reloj funciona, si son las 6 en punto y se que cada vez que una manecilla da una vuelta, otra avanzará un poco y cuando esta de otra vuelta esta avanzará un poco. Conociendo esto, puedes usar tu imaginación y responderte a la pregunta ¿Qué pasa si ponemos a la inversa el mecanismo? Si las manecillas giraran en el sentido contrario, verías que antes de ser las 6 eran las 5 y antes las 4 y las 3 y la 1.... Empezamos a ver que si antes había una especie de pinzón que evolucionó en muchas especies, antes de ese entonces habría otra y antes de esta otra que dio origen a esta y así si seguimos retrocediendo vamos a descubrir la historia de la biología en la tierra. ¿En qué momento los insectos empezaron a volar y los peces a nadar? ¿Y qué hay de nosotros los seres humanos? ¿Qué somos? Si nos parecemos mucho a otras especies, entonces hubo un ancestro en común que evolucionó y dio origen a la diversidad y entre esa diversidad nos encontramos nosotros. Esto nos deja con muchas dudas locas porque habían todavía cabos sueltos en el conocimiento. Si las especies que se adaptan al entorno sobreviven en base a sus habilidades únicas y estos cambios se van dando progresivamente a lo largo de cientos de generaciones entonces…. ¿En qué momento desarrollamos el pensar? ¿Por qué otras especies no lo desarrollaron? ¿Cómo es que caminamos sobre dos patas? ¿Por qué podemos imaginar y crear? ¿Por qué nuestro cuerpo es como es?

Ahora, en base a numerosos hallazgos paleontológicos, sabemos cómo fue el proceso que nos llevó de un pequeño roedor a un lémur y a un monito y luego ya a los homínidos y después a seres más inteligentes y más y más. Ya sabemos porqué perdimos el pelo, porqué nuestra espalda está curveada varias veces y la forma de nuestra cabeza.

La selección natural también ha ayudado a teorizar respecto a cómo sería la vida en otros planetas y es porque se fundamenta por la lógica. En realidad es un juego de probabilidades que se puede extender a todas las cosas. Pongamos a los planetas como ejemplo. Los planetas que vemos hoy en día son el resultado de la selección natural, si bien no son seres vivientes, su existencia es el resultado de la siguiente ecuación: Ante cualquier situación, aquel animal, ser o cualquier cosa que tenga una mínima ventaja por sobre los demás animales, seres o cosas parecidas, incrementará la probabilidad de supervivencia con respecto a los menos aventajados. Así, si plutón hubiera estado más cerca del sol o si el sistema solar fuera más grande o si el sol fuera más grande, hubiera existido más materia a su alrededor para hacerse más grande, tener más gravedad y tal vez algunas lunas. Hoy lo consideraríamos un planeta, pero en realidad no pudo crecer más o si creció, no estuvo preparado para el ataque de los meteoritos. Pura lógica, el sentido común aplicado a problemas complejos. De eso se trata el universo y de eso se trata la vida.

La ciencia de PouKii o Sobre la ciencia.

Año 2009. Estoy en mi computadora escribiendo, refugiado del calor gracias a mi aire acondicionado, mandando datos a través de Internet, usando todo tipo de tecnologías, como el microondas que usé para calentar mis quesadillas o el refrigerador que usé para congelar mis hielos y enfriar mi refresco. A mi edad, podría decirse que estoy sano, puedo correr, saltar, estirarme bastante y todavía puedo hacer artes marciales. Me he enfermado pero siempre hay un medicamento adecuado que funciona. La ciencia hace posible el mundo loco en el que vivimos. La ciencia define las bases elementales, dice cuáles son las leyes que rigen el universo y es la respuesta a todas las preguntas. La ciencia hace la vida de las personas mejor, la incrementa. Es la fuente del entendimiento de uno mismo y de lo que nos rodea, es el resultado de las mentes más brillantes del mundo usando su genio al servicio de la humanidad (en el mejor de los casos).

La curiosidad, como un impulso de conocer lo que no se sabe, debió ser un factor que le dio ventaja a nuestra especie frente a otras y no sólo en el ser humano, en los gatos, ratones, perros y muchos otros animales curiosos. Sin esa curiosidad, no hubieran probado una fruta nueva y más nutritiva o no hubieran metido su mano en el río para agarrar un pescado. Quienes en base a la curiosidad descubrieron algo nuevo, fundaron las bases del conocimiento. Pero no se debe creer ciegamente en sus resultados. Los imperios en ruinas tuvieron su auge gracias al uso de la ciencia, al realizar estudios con sus armas, entrenar, descubrir nuevos métodos de fundir el hierro y de plantación. El conocimiento empírico del entorno hizo posible pasar de adorar al dios de la lluvia a ser una especie en un planeta que gira alrededor de un sol, en una vasta galaxia rodeada de un vacío oscuro en un océano gigante de galaxias y gases y otras cosas locas que aún no se sabe qué es. La ciencia hace posible el volar, sumergirse, comunicarse al instante, curar enfermedades, reemplazar miembros de personas y órganos, las naves espaciales, los telescopios, etc. Viajar a otros planetas y sigue creciendo y desarrollándose. Lo que antes se decía imposible es un chiste para la capacidad de ser humano de inventar, investigar, desarrollar y descubrir.


Así pues, en servicio de la humanidad y de la ciencia, dedico este blog a mi admiración por los descubrimientos del mundo científico. Mis argumentos serán en general teórico, filosófico, empírico y con tendencias existencialistas y escépticas. Muchas veces girando en torno a los grandes maestros que definieron el rumbo de la ciencia.